Entrevista con el director de la Universidad de Insurgentes
Con el propósito de inspirar, empoderar y multiplicar el potencial transformador de sus alumnos y colaboradores a través de una educación accesible y relevante para impactar el futuro de sus comunidades, de México y del mundo, la Universidad Insurgentes lanzó la iniciativa ADN UIN 2030.
El proyecto busca contribuir a la formación integral de sus alumnos en la parte humana y el desarrollo de competencias para el futuro. La estrategia está basada en un enfoque fundamentado en 3 ejes: Inclusión y equidad de género, cuidado y consciencia del Medio Ambiente y la Innovación Social.
En entrevista para Campus, el director de la Universidad de Insurgentes (UIN), Ricardo H. Phillips, expresa que se trata de una medida que la institución venía ya realizando de manera administrativa, pero que debía traducirse en toda su estructura.
“Somos una escuela, nosotros nos dedicamos a transformar vidas. ¿Cómo lo vamos a llevar más allá? De ahí de salió la idea: de hacer mucho más para hacer que nuestros alumnos sean verdaderos agentes de cambio”.
Con la crisis, se acentúa la necesidad de dar un paso al frente y buscar esa diferenciación institucional.
Para ello, se lanzaron una serie de seminarios para sensibilizar alrededor de los tres ejes que le permita a los alumnos de la UIN medir y vivir esas métricas. Cada proyecto, de la mano de las políticas y la sensibilización, se traduce al salón de clases, explica Ricardo Phillips.Aunque es un proceso largo, se busca que los ejes se consideren al calificar los proyectos de los estudiantes. “Creo que vamos a tener métricas interesantes en 6 meses y, probablemente más interesantes, en un año. Por métricas me refiero no sólo a los que ya tenemos sobre la cantidad de mujeres en los proyectos, si existe igualdad de salarios, etc., sino más bien si los alumnos están participando en proyectos relevantes en estas tres áreas”.
Una de las metas de la iniciativa ADN UIN 2030, es contar con al menos el 50 por ciento de los proyectos de su bolsa de trabajo, de un total de 2 mil 500 empresas, con proyectos que busquen contratar a mujeres.
“Somos una universidad que atiende primeras generaciones, hombres y mujeres, cuya inserción en el sector educativo no es fácil por no contar con recursos. En este sentido, a quienes menos se apoya es a la mujer. Cuando mido mi deserción académica, noto que las mujeres son mucho más estudiosas y aplicadas y desertan menos”. En cambio, en temas laborales, las circunstancias se invierten.
De ahí que parte de la iniciativa imparta coaching y consolide una bolsa de trabajo dirigida a ellas y consigan empleos dignos.
Para el director de la UIN, se trata de una iniciativa que impulsará a las nuevas generaciones de estudiantes. Se ha impactado ya a ocho mil alumnos participantes entre las diversas actividades, agrega.
“Las universidades debemos hacerlo. Nadie está hablando sobre la contribución de los alumnos en estos temas y es algo que será muy relevante”, concluyó.