La decadencia de la mentira se intitula un magistral diálogo ensayístico de Oscar Wilde: obra maestra del irlandés que Jorge Luis Borges incluyó, junto con otros diálogos y ensayos, en uno de los tomos de su Biblioteca Personal. Reproduzco el enfático elogio del argentino sobre el dublinés: “Su obra no ha envejecido; pudo haber sido escrita esta mañana”. En dicho diálogo hay muchas cosas que ignoran (porque no han leído a Wilde) aquellos (escritores o no) que han sumido a la mentira misma en una terrible decadencia, merced a sus ignorancias, arrogancias, vanidades, narcisismos… Antes, hasta para mentir había ciertas reglas inviolables. ¡Hasta los mentirosos eran menos papanatas! ¡Sabían mentir!
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