El naciente Instituto IBERO, conformado por Secundaria y Preparatoria IBERO, inicia una nueva etapa en su compromiso de formar estudiantes con una conciencia amplia y un pensamiento crítico, al integrarse al programa de Bachillerato Internacional (BI), presente en más de 60 países. Este paso fortalece la dimensión global de su propuesta educativa y refuerza el modelo centrado en la persona que distingue a la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
Durante la presentación, el Rector de la IBERO, Dr. Luis Arriaga Valenzuela, S. J., destacó que formar integralmente es un acto de afirmación: “Es decirle a las y los estudiantes que los escuchamos y caminamos con ellos, y que crean en lo que pueden llegar a ser”. Explicó que el Instituto IBERO es una apuesta formativa enraizada en el legado jesuita y abierta a los desafíos del presente, con la convicción de incentivar en la adolescencia una conciencia más amplia y una visión plural del mundo.
“Queremos que nuestros estudiantes comiencen a descubrir otras formas de pensar, a ubicarse en una comunidad plural. La formación integral apela siempre a la búsqueda de la excelencia, activando procesos de comprensión y estableciendo vínculos entre lo que se aprende en clase y lo que se vive en la vida cotidiana”, expresó.
Por su parte, Ligia Adriana Rodríguez Méndez, Directora General, señaló que el enfoque pedagógico del Instituto busca que el alumnado comprenda y aborde los problemas locales con creatividad y responsabilidad, fomentando la reflexión y el desarrollo de soluciones concretas. “Al integrarnos a este proyecto, nuestros alumnos cursarán seis materias troncales durante los dos años de preparatoria, lo que les brindará herramientas sólidas para comprender y responder al contexto global desde una mirada crítica y propositiva”, añadió.
Inspirado en la pedagogía ignaciana, el Instituto IBERO acompaña de manera cercana a su comunidad estudiantil para impulsar un desarrollo académico, físico, emocional, social y espiritual. Desde temprana edad, se fomenta el aprendizaje para pensar, sentir y actuar con libertad y responsabilidad, así como para cultivar habilidades clave del siglo XXI: pensamiento crítico, creatividad, trabajo colaborativo y ciudadanía global.
“En el Instituto IBERO, la formación integral se cultiva en la práctica cotidiana. Está presente en nuestras pedagogías, proyectos, vínculos entre pares, acompañamiento socioemocional y en los espacios para el arte, el juego y el encuentro con la naturaleza”, concluyó el rector.