El máximo órgano de Gobierno de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), el H. Consejo Universitario, en Sesión Solemne entregó el Grado de Doctor Honoris Causa a Francisco Luciano Concheiro Bórquez, para reconocer su aporte académico y científico, por su trayectoria en las luchas sociales, defensor de los derechos humanos y transformador de la Educación superior en México.
“Con este Doctorado no solo reconocemos una carrera impecable y una perenne conciencia colectiva, con este galardón celebramos, sobre todo, la congruencia de un hombre que piensa con lucidez, habla con la verdad y actúa con rectitud; en nuestro homenajeado tenemos a un ciudadano que asume el humanismo no como una teoría o concepto abstracto, sino como una práctica cotidiana, como una forma de prodigarse y trabajar por la igualdad de oportunidades”, expresó el rector Jesús Madueña Molina.
En representación del gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, asistió la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, y como testigo de honor el secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), Luis Armando González Placencia, ante quienes el rector colocó en los hombros del homenajeado como parte de la investidura la muceta símbolo del honor, la sabiduría y la autoridad académica que acompaña a quien recibe esta máxima distinción, así como la medalla y el escudo de esta Casa Rosalina e impuso el birrete emblema del saber y pensamiento crítico.
El dirigente universitario reconoció en Concheiro la pasión por la justicia social, su vocación por la docencia y la investigación, así como su indeclinable ética del servicio que ha ejercido con eficiencia, empatía y honestidad y se refirió a él como un mexicano ejemplar que ha hecho de la lucha social un auténtico estilo de vida y ha puesto a la educación pública en el corazón de su pensamiento, en el centro de su activismo.
Compromiso renovado
Por su parte, el nuevo Doctor Honoris Causa de la UAS, Luciano Concheiro Bórquez externó su emoción y agradecimiento al Consejo Universitario, a la institución y su comunidad por este reconocimiento que representa un compromiso renovado con la sociedad y con las universidades del país y especialmente con la Universidad Autónoma de Sinaloa.
“Desde el primer momento en que supe que recibiría la distinción más alta de esta yniversidad pensé que más allá, y se los digo de corazón, de la emoción personal lo que me conmovía era el significado especial de recibir un Doctorado Honoris Causa otorgado por nuestra Universidad, una institución que para mí es entrañable porque ha sido parte esencial de la trayectoria y despliegue en nuestro país”, compartió.
Indicó que la distinción que se le concedió toca su corazón por los años de cercanía y los fuertes lazos de amistad que lo unen a la UAS y a las luchas sociales que esta universidad ha abanderado a lo largo de la historia. Dedicó gran parte de su discurso para hablar de la institución y su aporte a la transformación del país, que se consolida como la tercera más grande del país y de mayor cobertura y su importancia para reconstruir el tejido social.
“Está Universidad es una digna universidad del estado de Sinaloa, está comprometida con el gran cambio, la gran transformación de Sinaloa y de nuestro país; recibir este doctorado Honoris Causa no es solo un reconocimiento a una trayectoria personal sino un homenaje a la memoria colectiva que se han construido”, puntualizó.