El recinto está a la altura de los grandes escenarios
Después de más de ocho años de mantener cerradas sus instalaciones por causas diversas, el Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) está listo para reanudar sus actividades, una vez que concluya la emergencia sanitaria y que se permita el regreso a los espacios de la Institución, informó Francisco Mata Rosas, Coordinador General de Difusión.
En este momento es importante informar a la comunidad de la UAM y a la colectividad teatral y cultural de la Ciudad de México que en el emblemático recinto cultural –situado en la Colonia Roma– se concluyeron los trabajos arquitectónicos y se cumplió de manera exitosa con los compromisos de rehabilitación adquiridos con la Secretaría de Cultura capitalina y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
En un recuento de las intervenciones al espacio y el trabajo administrativo para posibilitar su reinauguración, el maestro Mata Rosas sostuvo que en 2012 la Institución decidió llevar a cabo una serie de revisiones de carácter estructural en la Rectoría General y todos los inmuebles a su cargo, entre ellos los destinados a la labor cultural: los centros de cultura, el Teatro Casa de la Paz y la Galería Metropolitana.
En ese escrutinio, el dictamen resultante del espacio escénico concluyó que los muros de mampostería, las cadenas, los castillos y las losas de entrepiso, entre otros componentes, no cumplían con las disposiciones de seguridad estructural indicadas en el reglamento de construcciones del Distrito Federal, por lo que las autoridades universitarias determinaron suspender las actividades y cerrarlo.
El edificio está catalogado como de alto valor artístico por el INBA y por ello fue necesario que el proyecto ejecutivo de reestructuración y rehabilitación fuera revisado y avalado por éste, lo que “complicó las cosas, porque en esos momentos la UAM no contaba con los recursos para tal efecto y, por lo tanto, el inmueble no pudo ser intervenido”.
Por falta de recursos, de 2012 a 2015 no pudo hacerse nada, sin embargo, a través de distintas gestiones y consultas, la UAM logró un convenio de colaboración con la Secretaría de Cultura en diciembre de 2015 que posibilitó la obtención de un financiamiento de 20 millones de pesos, con el cual se iniciaron –al siguiente año– los levantamientos a cargo de compañías estructuralistas y despachos arquitectónicos de mucho prestigio.
En 2017 la UAM impulsó otras iniciativas dirigidas a concretar trámites administrativos diversos ante las dependencias gubernamentales para obtener la documentación necesaria, incluidas licencias de remodelación, el aval del proyecto ejecutivo por parte del INBA, así como la licitación y la adjudicación pública de las empresas que se harían cargo de la remodelación.
“Las gestiones tardaron poco más de un año y fue preciso además contratar también una supervisión externa para tener el aval de un director responsable de obra (DRO) que después del sismo de 2017 fueron muy solicitados.
La Universidad ha invertido en 2019, 2020 y 2021 para mantenerlo en las mejores condiciones posibles y por ello se restituyeron telones, butacas y luminarias, por lo que es ineludible dar continuidad a estas obras para que esté a la altura de otros espacios de las artes escénicas contemporáneas, pero “hoy nos preparamos para que en el momento que las condiciones permitan que nuestros trabajadores, gente experimentada de teatro, regresen a las instalaciones, juntos trabajemos para recibir al público y recuperar la presencia del recinto” en el sector.
- Redacción Campus
