Así lo señaló Pablo Rudomin, miembro de El Colegio Nacional, durante la conferencia El silencio que asfixia: Apnea del sueño y el síndrome de muerte súbita infantil, que formó parte del ciclo Las neurociencias en México y el mundo, coordinado por el colegiado y Ranier Gutierrez, del Cinvestav.
El neurocientífico mexicano explicó que existen dos condiciones, aparentemente distantes en edades y manifestaciones, que comparten un hilo común: la interrupción de la respiración durante el descanso. Por un lado, “la apnea obstructiva del sueño que afecta a uno de cada diez adultos en México, según el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias; y por el otro, el síndrome de muerte súbita infantil de lactante que cobra la vida de bebés durante el sueño, ambas representan un desafío médico y social, vinculado a la fragilidad del ritmo de respiratorio en la oscuridad de la noche”.
“La apnea obstructiva del sueño asociado a las pausas respiratorias por colapso de las vías aéreas, es un factor de riesgo cardiovascular de mortalidad prematura, agravada en México por la obesidad y la edad. Aunque hay tratamientos eficaces, el subdiagnóstico persiste, debido a la percepción errónea de que roncar es dormir bien”, detalló el colegiado.
Agregó que, por otro lado, el síndrome de muerte súbita de lactante vinculado a la incapacidad de algunos bebés de responder a la hipoxia durante el sueño, se relaciona con factores como dormir boca abajo, la exposición al tabaco o a la prematuridad. “Si bien hay campañas en las que se recomienda dormir boca arriba, redujeron su incidencia en países como Estados Unidos, en México, aún es necesario activar la educación preventiva, dejando desafíos comunes en el manejo de los trastornos del sueño, con impacto en la salud”.
Al tomar la palabra, Fernando Peña, del Instituto de Neurobiología de la Universidad Nacional Autónoma de México, campus Juriquilla, sostuvo que la respiración es una función vital que se presenta cuando los organismos necesitan sobrevivir en el aire, eso genera la respiración y terminan cuando el sujeto muere. Es un proceso del que depende la vida.
Apneas nocturnas
“En el bulbo raquídeo, tenemos neuronas que se encargan de regular la respiración, y, por lo tanto, se le llaman neuronas espiratorias y neuronas inspiratorias. Estas neuronas funcionan de manera muy similar al marcapasos del corazón. Son células con la capacidad de mantener la actividad rítmica, incluso en aislamiento”. Al responder a la pregunta ¿Qué sucede cuando estas neuronas no funcionan de manera adecuada?, el investigador aseguró que el ritmo respiratorio puede detenerse y se presentan apneas. “Las apneas son la ausencia del ritmo respiratorio, son una disminución de oxigenación en el tejido, lo que se conoce como hipoxia, es decir, menos oxígeno”.
Explicó que, si esta hipoxia se presenta de manera corta, puede generar un estrés en el organismo, pero si se presenta de manera prolongada en el organismo, puede llevar a la muerte. La hipoxia intermitente asociada con las apneas de sueño, tienen consecuencia en la memoria. “La muerte súbita infantil es la muerte repentina e inesperada de un lactante menor de un año, que permanece inexplicable luego de una profunda investigación, un padecimiento común entre el primero y el cuarto mes de vida del bebe”.
Por su parte Carolina Muñoz Perea, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, explicó que el sueño es un estado de comportamiento reversible, que se caracteriza por la desconexión con el entorno y la relajación del cuerpo. “La arquitectura, duración, proporciones de sus diferentes etapas y la cantidad de sueño requerida para cada edad son individualmente específicas. Tienen como función impulsar el crecimiento, el aprendizaje, la memoria, la regulación del comportamiento, la regulación de emociones y el fortalecimiento inmunológico”.
Los trastornos del sueño son cambios en los patrones o hábitos al dormir que afectan entre el 46 y 50 por ciento de la población a nivel mundial. El trastorno respiratorio del sueño es más frecuente en el género masculino, menores de 60 años, en una relación de dos hombres con una mujer. “No dormir bien y suficiente puede tener consecuencias negativas en la salud, el desempeño laboral y la vida personal”, concluyó Muñoz Perea.
La mesa El silencio que asfixia: Apnea del sueño y el síndrome de muerte súbita infantil, como parte del ciclo Las neurociencias en México y el mundo, se encuentra disponible en las plataformas digitales de El Colegio Nacional.