Aún sin la imagen, tonos y melodías capturan nuestra imaginación
El audio es una pieza clave en cualquier producción audiovisual, su calidad y originalidad resultan fundamentales para crear ambientes y construir experiencias que no sólo aportan a la narrativa de un material, sino que en sí mismos son una fuerte herramienta de difusión y entretenimiento, que además logra acentuar los momentos álgidos de cualquier obra, aseguró el licenciado Guillermo Francisco Hernández Servín durante la Jornada de Seminarios Virtuales La UAM rumbo a los 50 años.
Desde hace tiempo el sonido dejó de ser un elemento de compañía para convertirse en uno capaz de contar historias, aun sin el soporte de la imagen, por lo que subir el volumen, integrar melodías diferentes e incluso cambiar el tono de la escena permite mantener la atención y la emoción del público.
El licenciado en Comunicación Social por la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) explicó que la producción sonora se constituye de voz, música y efectos o ruido, tres elementos a los que algunos añaden el silencio o la ausencia de los anteriores, pues otorga ritmo, pero también puede generar tensión.
Hoy en día se acostumbra mucho la producción de podcast –cuya palabra proviene del inglés iPod y broadcasting– y se han realizado encuentros mundiales, el más reciente en Madrid, España, entre los que destacan el de Radio Ambulante con alto contenido social; Los cien años de la radio, rico en narrativas y entrevistas; Bacteriófagos y Mandarax que abordan cuestiones sobre procesos biológicos, y desde luego los de Convoy Network, con una vasta oferta en documentales musicales, opinión, cine, humor y crítica.
Algo nuevo en el audio es la incorporación de la inteligencia artificial, entrenada para representar la voz de una artista y sustituirla en una producción, e incluso generar piezas sonoras basadas en patrones e historia musical, como AISIS un proyecto que revive a la banda Oasis con AI.
Las herramientas actuales son múltiples, se puede incluso producir desde el celular, ya que lo fundamental es tener una idea, un guión, tecnología básica y llevarlos conjuntamente a buen puerto, dijo el instructor del Taller de Producción Sonora de Radio y Producción Audiovisual.
Por ello, cuando se habla de estándares de calidad existen consideraciones subjetivas como el entorno de escucha, la calidad del equipo de reproducción, el gusto personal y la sensibilidad auditiva, aunque también deben considerarse el tipo de material, formatos digitales adecuados, la dicción de voz, el balance de frecuencias, el rango dinámico y los niveles.
El también productor de Convoy Network recomendó algunas plataformas con música y sonidos de libre descarga y sin restricción de uso, que pueden ayudar a ambientar las producciones audiovisuales, entre ellas free music archive, free sounds y la biblioteca musical de la BBC de Londres.
No se necesita ser un locutor profesional, pero sí cuidar la modulación de voz, la variación de tonos, enriquecer la manera de expresarse, ampliar diariamente el capital cultural y sobre todo realizar guiones de calidad que permitan mantener un buen ritmo narrativo.
El creativo de sonido tiene sólo unos segundos para atrapar la atención del oyente, debido a que no cuenta con las ventajas de la imagen, por lo que en materiales de divulgación, difusión e informativos recomendó iniciar con una pregunta, por ejemplo, “¿sabes qué contiene la leche?, ¿conoces los elementos químicos que predominan en los embutidos?”, es decir, utilizar ganchos para hacer un llamado y contar una historia nutrida.