Pagos contactless y con QR son poco utilizados por desconocimiento.
La tecnología ha modificado, entre otras cosas, las modalidades de pagos, las transacciones, el comercio y el mundo de los negocios. También han cambiado las formas de cobro, compra y gasto. Hace años la única posibilidad era tener nuestro dinero, monedas y billetes en el bolsillo o debajo del colchón, pero hoy la preferencia es tener la mayor parte en una cuenta de banco o intermediario financiero y menor cantidad en efectivo (53 por ciento) y cada vez menos personas prefieren tener todo o la mayor parte de su dinero en físico (16 por ciento).
De acuerdo con la encuesta Modalidades de pago: preferencias y alternativas hacia la movilidad financiera del Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México (UVMM) destaca que el dinero físico tiene ventajas como: ser aceptado en todas partes (54 por ciento), 30 por ciento destaca la comodidad, 23 por ciento indica que maneja mejor sus gastos y, a diferencia del dinero digital, el efectivo es más seguro (22 por ciento) y no implica cobros adicionales o comisiones (51 por ciento). Del otro lado, el dinero electrónico o digital tiene como virtudes: la rapidez de las transacciones (67 por ciento), comodidad (61 por ciento), evitar cargar efectivo (47 por ciento), mejor control de gastos (45 por ciento) y tiene promociones y descuentos (30 por ciento).
Así como la población reconoce las ventajas de este tipo de pagos, también externa inquietudes sobre este los pagos digitales, con tarjetas o transferencias, siendo los fraudes o robos digitales (56 por ciento) la mayor preocupación, seguida de problemas técnicos (53 por ciento), el cobro o tarifas adicionales 44 por ciento, cobros duplicados (42 por ciento) e inseguridad de que el pago llegue o sea realizado (41 por ciento).
Conocimiento y certeza de los métodos de pago
Hoy existen diferentes esquemas de pago, más o menos conocidos e igualmente, mayor o menor mente utilizados. Si bien las tarjetas de crédito, débito, las transferencias por aplicaciones, por banca digital y las aplicaciones de pago son las más recurrentes no solo son las utilizadas con mayor regularidad, también se perciben más seguras; por ejemplo, las trasferencias por aplicaciones bancarias 47 por ciento las considera muy seguras y 41 por ciento seguras; los pagos por tarjeta de débito 91 por ciento indica que son seguras (41 por ciento muy seguras y 50 por ciento seguras); aplicaciones de pago (36 por ciento muy seguras y 50 por ciento seguras) y tarjetas de crédito (31 por ciento muy seguras y 52 por ciento seguras).
“Entre las formas menos populares que detectamos en la encuesta están las billeteras electrónicas, pago contactless y los pagos con código QR o con el número celular”, comenta Adriana Rico, directora del Centro de Opinión Pública de la UVM. Entre las razones para no utilizar las billeteras es el desconocimiento de este método (26 por ciento), temor a hackeo o robo de datos y temor a problemas técnicos coinciden con 22 por ciento; mismo porcentaje no lo usa porque no es aceptado en los comercios o lugares que acostumbran. El llamado pago contactless no es utilizado por desconocimiento (46 por ciento) y en segundo lugar porque no aceptan está tecnología en los sitios donde acostumbran a comprar (29 por ciento) y; de quienes no usan pago contactless, 46 por ciento indica no conocerlo.
Como clientes y usuarios las preferencias y necesidades muestran cambios significativos marcados por la cotidianidad, por el entorno inmediato y por un contexto global. De este último, claramente la pandemia llevó a la población a esquemas virtuales, remotos online como la educación, el trabajo y las transacciones y las compras no estuvieron exentas. 67 por ciento hoy utiliza más las modalidades de pago digital en comparación con los años previos a la pandemia, además los usa con mayor confianza (62 por ciento).
A nivel local, desde el día a día, la adquisición de productos también puede estar determinada por la viabilidad de usar pagos digitales, por ejemplo, en el último año, 70 por ciento ha favorecido a comercios que ofrecen la posibilidad del pago digital (75 por ciento), 60 por ciento no concretó una compra porque el negocio no aceptaba pago con tarjeta y 63 por ciento se abstuvo de adquirir un producto porque no llevaba efectivo.
Así como los clientes han cambiado sus prácticas de compra, también los negocios pequeños, los mercados o tianguis en las colonias van entrando en la dinámica de la digitalización. 62 por ciento señala que, en los últimos años, han aumentado los puestos al interior de los mercados públicos que ya ofrecen la posibilidad de pagar de manera digital, 47 por ciento también ha notado este aumento en los puestos de los mercados sobre ruedas o tianguis y, el cambio más notable ha ocurrido en los comercios fijos que hay en el vecindario como tiendas de abarrotes, recauderías, cremerías (62 por ciento).
Metodología: Encuesta realizada por medio de un panel del 11 al 20 de noviembre de 2024 a 770 personas, de las cuales 51 por ciento son hombres y 49 por ciento mujeres. 23 por ciento tiene de 18 a 24 años; 23 por ciento de 25 a 34 años; 23 por ciento de 35 a 44 años; 19 por ciento de 45 a 54 años y 12 por ciento de 55 años o más.