Califican académicos de la Unison como una degradación social la violencia contra las mujeres

A pesar de las múltiples manifestaciones de mujeres en demanda de justicia, exigiendo un alto a todo tipo de violencia en su contra, las agresiones contra ellas siguen en aumento en el país

Los casos de feminicidios y desaparición de personas, en su mayoría mujeres jóvenes, siguen en aumento en el país.

Académicos de la Universidad de Sonora se lamentaron que a pesar de las múltiples manifestaciones de mujeres en demanda de justicia exigiendo un alto a todo tipo de violencia en su contra, e incluso el incremento de penas más severas de cárcel, los casos de feminicidios y desaparición de personas, en su mayoría mujeres jóvenes, siguen en aumento en el país.

Entrevistados en relación a los casos de mujeres víctimas de secuestro, asesinadas, desaparecidas y violentadas en el espacio público y privado, plantearon la urgente necesidad de detener lo que calificaron como una degradación social que afecta drásticamente la paz y convivencia social de la familia mexicana.

Daniel González Lomelí, profesor investigador del Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación, propuso realizar un foro desde la academia universitaria a fin de rescatar resultados de investigación de profesores y tesis de posgrado, que den luz o materia para continuar la discusión científica y llegar a propuestas de política pública sobre el tema.

“Es necesario apoyar con financiamiento las líneas de investigación de los posgrados en la Universidad de Sonora que trabajan el tema del feminicidio y violencia contra la mujer, además de incluir un apartado sobre la opinión académica en relación al tema en todos los espacios comunicativos dentro y fuera del campus universitario”, puntualizó.

González Lomelí, miembro del Cuerpo Consolidado sobre Problemas Sociales, dijo que también surge la necesidad de establecer un programa-centro de atención psicológica-social y legal para la comunidad universitaria.

Sensibilizar a estudiantes

Luz Jhoana Gutiérrez Córdova, académica del Departamento de Trabajo Social, señaló que la violencia de género es una situación compleja con diversas aristas para analizar, las cuales impactan en la vida tanto de las mujeres como de los hombres, ya que cada vez es más común encontrarnos noticias relacionadas con este tema, situaciones que lamentablemente poco a poco se han hecho más comunes.

En este sentido, considera que un compromiso a tener presente en la Universidad de Sonora es el de sensibilizar a las y los estudiantes de este tipo de situaciones que pudieran ser normalizadas a través de cursos y talleres que permitan reafirmar su conocimiento sobre el tema.

Asimismo, propuso que haya una mayor difusión al Protocolo para la prevención y atención de casos de violencia de género de la institución, con el objetivo de que se pueda replicar este aprendizaje en su entorno familiar y social.

Grave impacto social

María Clarissa Arenas Hinojosa, también docente del Departamento de Trabajo Social, afirmó que la violencia contra las mujeres significa un complejo y profundo impacto que invade a México y a todos los ámbitos de la vida social.

“Vivimos en una sociedad altamente tecnificada, en donde la telemática nos da cuenta de los hechos prácticamente en vivo de las situaciones generadas por conductas violentas, mismas que a pesar de estar tipificadas como delitos, no se cuenta con una rápida, clara y precisa intervención de los órganos de impartición de justicia”, sostuvo.

La docente universitaria subrayó que el origen del acto violento tiene varias aristas, todas importantes que requieren su estudio para trabajarlas de forma multidisciplinar en materia de prevención, identificación y atención.

Arenas Hinojosa advirtió que mientras que la impunidad camina por su lado, durante los dos últimos años, bajo el contexto de las medidas sanitarias implementadas por covid-19, de acuerdo a informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), algunos de los efectos los identificamos en el incremento de padecimientos de sintomatología emocional en forma de depresión, ansiedad no solo en grupos de adultos mayores, sino también en la población infantil y juvenil.

Mencionó a la doctora Pia Rebello Britto, jefa de Desarrollo en la Primera Infancia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), quien afirma que “las repercusiones de la pandemia -pérdida del trabajo, estrés prolongado y deterioro de la salud mental- afectarán a las familias durante años”, quien además concluye que “la falta de sistemas adecuados de protección social agrava la exposición de los niños más vulnerables a las crisis”.

Indicó que, en un efímero recorrido histórico, de acuerdo a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), entre 2015 y enero de 2022 un total de cinco mil 790 mujeres han sido víctimas de feminicidio; mientras que en los primeros cuatro meses del año se acumularon alrededor de 319 feminicidios.

“Pero la estadística no es sólo para las mujeres, ya que, en los registros de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) del 2015, hablan de 18 mil 293 homicidios dirigidos a hombres”, advirtió.

Violencia feminicida

José Guadalupe Rodríguez, coordinador del Programa Integral de Ciencias Sociales (PICS), dijo que recientemente la ONU-Mujeres a través de Inmujeres, dio a conocer el informe: La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias, 2020.

Informó que el documento de 83 páginas, sustentado en una serie de estadísticas de México (Inegi, Inmujeres, etc.) plantea una serie de indicadores que permiten identificar tres grandes ejes: Las muertes violentas contra las mujeres; Violaciones y otros delitos sexuales, y La atención contra la violencia hacia las mujeres.

“El primer apartado demuestra que entre 1990-2019 se acumularon 331,246 muertes accidentales y violentas de mujeres, de las cuales 56,571 se catalogaron como presunción de homicidio”, dijo, y consideró que si se calculan los hechos entre los meses del periodo (19 años), se identifica que, en promedio fueron 101 suicidios y 248 homicidios (presunción) de mujeres.

“Sin embargo, el dato es mayormente preocupante, cuando se divide en quinquenios, concentrándose un mayor índice de feminicidios y homicidios dolosos contra las mujeres entre 2015-2020 (los datos de 2020 son al mes de junio), sobresaliendo un promedio de 1,932 mujeres asesinadas, esto es 10.6 mujeres asesinadas diariamente”, añadió.

Rodríguez Gutiérrez dijo que en ese periodo destaca una menor prevalencia de homicidios dolosos en los primeros meses del 2020, lo cual condujo algunos expertos en señalar que se debía a una menor exposición de las mujeres en los espacios públicos.

Afirmó que los datos demuestran cómo los actos violentos feminicidas concurren en el espacio privado (el hogar) y el espacio público (las calles), y que en las técnicas/medios utilizados, prevalece el uso del arma de fuego (1 de cada cinco feminicidios en 2019 y 2020), medio que cobra cada vez mayor presencia.

Feminicidios en la vía pública

Entre 2011 al 2019, agregó que aproximadamente tres de cada diez feminicidios fueron perpetrados en el hogar (excepto en 2015 que fue cuatro de cada 10). “Entre 2012 a 2019 se observa en promedio cinco de cada diez feminicidios ocurren en el espacio público”, indicando que el espacio público, las calles, es donde más se asesinan a las mujeres, concentrándose dicho acto entre los grupos de jóvenes de entre 20-24 años.

Para el caso de Sonora, indicó, ocupa la posición número diez con una tasa de feminicidios del 7.2 % por cada 100,000 mujeres, destacando otros estados fronterizos como Chihuahua (2do lugar) y Baja California (3er lugar). Por municipios, sobresalen dos municipios fronterizos: Tijuana (1er lugar) y Ciudad Juárez (2º Lugar). “Los datos anteriores permiten objetivar por qué es importante iniciar un proceso de verbalización de la violencia que permea el espacio femenino”.

La verbalización, precisó, es el proceso mediante el cual las mujeres exponen y denuncian los actos de violencia que son sujetas en los distintos espacios: laborales, hogar, sentimentales, cuando son violentadas, etc.

Violencia en diferentes modalidades

Arturo Ordaz Álvarez, coordinador del Programa Académico de la Licenciatura en Administración Pública, señaló que el hombre como ser social enfrenta cotidianamente diversas situaciones propias de su interrelación con otros individuos o grupos sociales.

Es común, expresó, observar que como resultado de ello en ocasiones se cause daño a otras personas y que cuando así sucede de manera intencional con el propósito de afectar a alguien o buscando imponernos sobre otros mediante la fuerza física, o bien con amenazas, presión o chantajes, estamos actuando con violencia.

“La violencia asume diferentes modalidades y se produce en espacios tan comunes como en el seno familiar, la escuela, el trabajo, los lugares de convivencia social, etc.”, dijo.

Ordaz Álvarez señaló que hoy en día ese tipo de interacciones sociales se ha multiplicado, a grado tal que se ha producido una tendencia a su normalización, algo que, en relación con la vida en sociedad representa un riesgo para que esta ocurra en provecho de todos sus integrantes.

Desafortunadamente, advirtió, en las últimas décadas se ha profundizado la violencia y que incluso, se puede decir que, a nivel mundial, hemos desarrollado una cultura de lesa naturaleza, la que hemos estructurado y normalizado. “Hablo tanto de la violencia personal como la social”.

De manera acrítica, puntualizó que observamos hechos de violencia donde los medios de comunicación masiva y las redes sociales muestran cotidianamente, y en todo momento, hechos de esta naturaleza.

“La pandemia, de la cual aún no salimos, ha propiciado la agudización de la violencia. El estrés producido por el confinamiento social y el deterioro de las condiciones materiales de vida de las familias generó un contexto adecuado para el conflicto y la violencia”, comentó.

Arturo Ordaz sostuvo que la violencia física como la psicológica se han reproducido con mayor frecuencia e intensidad en este tiempo y que un ejemplo de ello lo observamos en la grave situación que se vive en relación con los feminicidios.

“La discriminación contra las mujeres y la desigualdad y violencia de género han llegado a tal punto que se ha traducido en homicidios; una situación extrema que en muchas ocasiones ocurre como resultado de situaciones de violencia que se han replicado a través del tiempo y que, por lo general es acompañada de violaciones, torturas, abuso sexual, etc”.

Esfuerzos colectivos

Ordaz Álvarez ofreció finalmente los siguientes cinco apuntes:
1.- La violencia de género es inaceptable; para prevenirla y enfrentarla se requiere de esfuerzos colectivos. Son delitos graves que socavan los derechos humanos y deterioran el desarrollo de cualquier comunidad, de todo país.
2.- La acción colectiva se refiere a la participación de todos los sectores de la sociedad, de sus gobiernos y de la comunidad internacional. Como actor central en la vida y desarrollo de toda sociedad, las universidades juegan un rol principal en la convocatoria, dirección y evaluación de las medidas que se tomen contra la violencia.
3.- El dar atención a los postulados de Naciones Unidas, es posible seguir como estrategias principales: la atención legal, médica, psicológica y aquella que sea necesaria para brindar apoyo a las mujeres y a toda persona sometida a la violencia.
4.- Establecer redes de colaboración para la defensa de los derechos humanos, en particular de las mujeres, y propiciar su empoderamiento y desarrollo de capacidades.
5.- Hacer efectivo el Estado de Derecho, de manera que los cuerpos policiacos y judiciales atiendan y sancionen la violencia bajo el principio de cero tolerancia y, generar programas de educación, campañas públicas y programas que sirvan al empoderamiento de mujeres y la transformación de las masculinidades nocivas persistentes.

Vida libre de violencia

En México, recordó, se ha trabajado el marco institucional de la materia, como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una vida libre de Violencia, las reformas constitucionales que reconocen los derechos humanos derivados de los Tratados Internacionales, así como la reforma al Código Penal Federal en lo relativo a la tipificación del feminicidio.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible contenidos en la Agenda 2030 y que son impulsados por Naciones Unidas, con los que la Universidad de Sonora está comprometida, afirmó que constituyen una pertinente estrategia a nivel mundial para atender esos problemas, así con su Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: Igualdad de Género, se presta atención a la idea de poner fin a la discriminación contra las mujeres; eliminar toda forma de violencia en su contra; eliminar prácticas nocivas como el matrimonio infantil y la mutilación de genitales femeninos.

Asimismo, concluyó, reconocer y valorar el trabajo doméstico; asegurar y brindar igualdad de oportunidades para que las mujeres participen en la vida política, económica y pública, así como garantizar su acceso a la salud pública y reproductiva, entre otros aspectos.

_____

Alberto Rubio

Deja un comentario

newsletter
campus

Recibe directamente en tu correo electrónico la edición semanal de Campus con los artículos de opinión más destacados sobre el sector educativo y los temas de coyuntura nacional e internacional.

Bienvenido

Contenido exclusivo para suscriptores

CAMPUS

Ingresa a tu cuenta

Regístrate a Campus

Contenido exclusivo suscriptores

Modalidad en línea

  • Examen de Habilidades y Conocimientos Básicos

ESTAMOS PARA SERVIRTE

Mándanos un mensaje para atender cualquier apoyo que necesites sobre el sitio Campus, el suplemento semanal, nuestros productos y servicios.

A %d blogueros les gusta esto: