21 Aniversario
Sin las acciones necesarias, los problemas de pobreza y marginalidad que aquejan a la sociedad se sumará la inequidad que conlleva la brecha digital
El Centro México Digital viene de publicar el Índice de Desarrollo Digital 2023 (https://centromexico.digital/idde/2023/). Ahí se analizan las principales tendencias sobre la digitalización de la sociedad mexicana con base al análisis de más de 70 indicadores. Se presentan datos a nivel estatal sobre tres ejes principales: infraestructura; digitalización de las personas y la sociedad; e innovación y adopción tecnológica de las empresas.
El avance de la digitalización es incesante, en el último año se ha ampliado la cobertura de redes móviles, la cobertura de banda ancha, el uso de la fibra óptica, los usuarios de teléfonos inteligentes que ya comprenden al 82 por ciento de la población mayor de 14 años. El indicador de hogares con computadora baja ligeramente pero representa un 36 por ciento. Ha aumentado el número de usuarios de internet en todos lados, incluidas las zonas rurales; sobresale el incremento entre adultos mayores. 61% de las escuelas tienen una computadora y 42% cuentan con acceso a Internet. Las empresas cada vez más tienen herramientas tecnológicas y uso de Internet.
El indicador de asequibilidad de teléfono inteligente mejoró de 2021 a 2022. Se observó una disminución de 6.3 puntos en el costo promedio de estos dispositivos con relación al ingreso mensual de las personas. Sin embargo las cosas no son iguales en todos lados, mientras que en Oaxaca y Chiapas el teléfono inteligente representa 75% y 58%, respectivamente, del ingreso mensual de las personas del primer quintil; en BajaCalifornia, Baja California Sur y Nuevo León ocurre lo contrario, pues el costo del teléfono inteligente es más económico.
“El uso de Internet para educación continuó cayendo. Entre 2020 y 2022 el porcentaje de usuarios de Internet a nivel nacional para educación cayó cerca de 10%. Destacan, además, caídas importantes en los estados que han obtenido menor puntuación en este indicador como Veracruz (-31%) y Sinaloa (-26%). Entre 2022 y 2023 únicamente Tlaxcala, Baja California, Ciudad de México y Nuevo León incrementaron el uso de Internet para educación. Destaca el incremento de 21% de Tlaxcala que lo llevó a ocupar el segundo lugar a nivel nacional en este indicador” (p.37).
Hay un nuevo indicador de escuelas con computadoras con fines educativos. Decíamos arriba que el promedio nacional es de 61 por ciento, pero las diferencias entre estados son enormes. Así, Tlaxcala, la CDMX, Baja California y Edomex están cerca del 80 por ciento, en contraste, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz no llegan al 30 por ciento.
Hay enormes desigualdades nacionales en todos los ejes. En términos generales la CDMX, Nuevo León y Querétaro son los estados mejor habilitados, en el extremo contrario están Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz. A las viejas diferencias y desigualdades sociales que caracterizan a los estados más pobres, se les suman ahora la brecha digital.
Cuando miden las Capacidades y habilidades digitales se cuenta con el porcentaje de personas en los estados con una habilidad digital básica, intermedia y avanzada. Los estados más avanzados son la CDMX, Nuevo León, las Bajas Californias, Sonora, Edomex y Coahuila. Los intermedios, Yucatán, Aguascalientes, Nayarit, Jalisco, Sinaloa, entre otros; y los estados con mayores carencias son otra vez Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Veracruz. Las distancias entre ellos son enormes: si la CDMX tiene 84 puntos, Chiapas tiene 16. Resalta que los indicadores del Subpilar de Capacidades y habilidades digitales no presentan crecimientos entre 2021 y 2022 en el promedio nacional. En habilidades para enviar correo electrónico la media nacional se ubica en 34%. Las habilidades para el uso de hoja de cálculo se mantuvieron en 24% a nivel nacional. El porcentaje de usuarios que utilizan la computadora para programar continúa muy bajo (6% nacional) y no tuvo cambios con respecto al año anterior.
De acuerdo con este reporte, en el contexto nacional sigue operando, de modo desigual pero continuo, un amplio proceso de digitalización de las actividades sociales. No sólo se amplía y se mejora constantemente la infraestructura, sino las TIC se usan cada vez más en la producción, para las actividades comerciales, en el gobierno electrónico, en la vida cotidiana de las personas: chicos y grandes. El uso de computadoras, dispositivos y teléfonos inteligentes se ha extendido a todos los grupos sociales, a todas las actividades y en todas las regiones. Esto supone una ampliación del grado de apropiación tecnológica de toda la población: niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad.
El mundo está cambiando rápidamente, la sociedad mexicana en su conjunto experimenta un intenso proceso de digitalización, y sin embargo, la educación nacional sigue siendo, se mantiene y se reproduce de modo analógico; pareciera impermeable y ajena a la intensa mutación que impulsa la revolución tecnológica. Ni las políticas públicas, ni los procesos de capacitación magisterial o administrativa están atendiendo de modo pertinente esta urgente actualización. Más grave es la ausencia de planes de desarrollo tecnológico con base académica en las universidades, la carencia de una perspectiva de reforma a la enseñanza tradicional en la educación media superior y superior, la incapacidad para realizar una actualización tecnológica de los planes y programas de estudio.
La falta de políticas educativas que favorezcan la actualización tecnológica con un carácter equitativo continuarán contribuyendo a la ampliación de la brecha digital entre regiones y grupos sociales. A la pobreza y marginalidad que condena al sur mexicano, hay que sumar ahora las nuevas desigualdades que distinguen a quienes pueden participar del mundo digital y a quienes les está vedado. La inclusión digital es hoy un asunto político, una exigencia social y por tanto también una demanda para la educación nacional.

Miguel Casillas
Es licenciado en Sociología por la FCPyS de la UNAM, Maestro en Ciencias por el DIE-CINVESTAV-IPN, y doctor en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de Paris. Es socio del Consejo Mexicano de Investigación Educativa A.C., se interesa por temas como la educación superior, historia institucional, políticas educativas y agentes educativos y profesores, estudiantes y TIC.
Es investigador en la Universidad Veracruzana y Coordinador del Doctorado en Innovación en Educación Superior del Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior de la Universidad Veracruzana (CIIES-UV) del 10 de febrero del 2020 a la fecha.
- Miguel Casillas
- Miguel Casillas
- Miguel Casillas
- Miguel Casillas