Tal parece que una demora de tres años no ha sido suficiente para aprender las lecciones de cómo no proceder y qué sí hacer para diseñar una nueva ley para el sector. Los ánimos de los sectores interesados siguen encrespados, poca o ninguna variación se registra en las posiciones y los errores se vuelven a repetir. Estamos en el pemúltimo año del sexenio, el mes próximo iniciará el periodo ordinario de sesiones en el Congreso y ya sería hora de contar con una ley.
Para tener acceso a este contenido, debes acceder con tu cuenta de membresía Suscripción mensual y Suscripción anual
Únete ahora
Únete ahora
¿Ya eres miembro? Accede aquí