Cuando era estudiante universitario en los ochenta, el marxismo aún se ceñía a las lecturas de El Capital, traducida al español en 1975 por el traductor uruguayo Pedro Scaron, la educación era concebida como parte de una superestructura que reproducía los modos de producción y las formas de sujeción de la clase trabajadora, pero el tiempo y las construcciones sociales han tejido historias diferentes respecto a su concepción.
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