El sociólogo Humberto Muñoz García falleció el pasado 10 de noviembre, en Mérida, su ciudad natal. Deja un vacío imposible de cubrir, pero también un legado que enriquece a quienes tuvimos la oportunidad de estar en contacto con su persona, con sus realizaciones y con su obra académica. Humberto fue un incansable defensor de las instituciones universitarias a la vez que un crítico agudo de sus insuficiencias. Los interesados en el análisis de la dinámica universitaria del país, así como los responsables de su gestión, encontrarán, hoy y el futuro, un auténtico cúmulo de ideas y propuestas basadas en el estudio y la experiencia práctica del doctor Muñoz.
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