El nuevo filme dirigido y protagonizado por Bradley Cooper evita un reconocimiento más humano del personaje que aborda enfocándose en una intimidad no probada
No hay duda de que las tres grandes figuras al podio más mediáticas de la segunda mitad del siglo XX fueron el austriaco Herbert von Karajan, el húngaro Georg Solti y el norteamericano Leonard Bernstein (Laurence, 1918-Nueva York, 1990). Con una sorprendente actividad musical y una no menos extensa discografía en muy diversos géneros y repertorios, además de una no menos honrosa labor docente y de promoción de la música, en el caso de Bernstein se suma por otra parte su también amplia y variada obra como compositor, sin desdeñar su más esporádica praxis como pianista especialmente inspirado con autores para él entrañables como Schubert o su compatriota Gershwin.
Para tener acceso a este contenido, debes acceder con tu cuenta de membresía Suscripción mensual y Suscripción anual
Únete ahora
Únete ahora
¿Ya eres miembro? Accede aquí








