Expertas señalaron que la disciplina, la capacitación continua, el trabajo de excelencia, el proyecto de vida, así como el apoyo de sus familias, y mentores son determinantes para el posicionamiento de su liderazgo
En el transcurso de la mañana de este día, continuaron los trabajos del Congreso Ser mujer, empresaria y líder, donde diversas expertas, dialogaron sobre los distintos aspectos que rodean su ámbito de desarrollo. En la primera mesa titulada Perspectivas de Éxito, Mujeres al mando en puestos de liderazgo, las invitadas analizaron cómo las mujeres están desafiando los estereotipos y ocupando roles de liderazgo en diversos sectores y organizaciones. Desde directivas en empresas multinacionales, hasta líderes comunitarias. Este panel ofreció una mirada profunda a las experiencias, estrategias y lecciones aprendidas de mujeres que han alcanzado el éxito en posiciones de liderazgo. En éste participaron Claudia Ruiz Sántiz, Lourdes Mendoza Peñaloza, Pola Salmun y María Ariza, asimismo, moderó la mesa María José García Castillejos.
María José García Castillejos comentó: “es un honor moderar un diálogo entre mujeres exitosas en el ámbito empresarial, comunitario y familiar”. Frente a un foro integrado por, alumnas de preparatoria, universidad, academia e invitados especiales, María José preguntó a las invitadas: ¿Cuáles son los requisitos fundamentales que la sociedad mexicana debería tener para garantizar una representación equitativa de las mujeres en roles de liderazgo de alto nivel?, ¿Consideran que es fundamental contar con mentores para el desarrollo del liderazgo femenino?, ¿De qué manera podría fomentar el liderazgo femenino desde el ámbito educativo, específicamente desde la preparatoria y la universidad?, ¿Cuáles creen que son los principales obstáculos que enfrentan las mujeres mexicanas para ascender a puestos de alta dirección en el ámbito laboral?, ¿Cuáles fueron las cosas que tuvieron que hacer, desde su adolescencia, hasta el día de hoy, para estar en los niveles de liderazgo que se encuentran? Así mismo, les pidió que hablaran sobre los estereotipos que han enfrentado.
Claudia Ruiz Sántiz , señaló: “Tuve que romper con las barreras, que lastimosamente existen, en mi pueblo, mi comunidad; romper con el machismo, desde mi padre, hermanos incluso desde mi pareja. Romper con la tradición de aceptar que me casaran a los 14 o 15 años, desde ahí quise ser diferente. Empecé a ser cosas diferentes, me preparé, busqué un título profesional, ya que mi meta era mejorar calidad de vida tanto para mí, como para las mujeres de mi familia y para mis paisanas. Busqué oportunidades laborales donde tuve que romper con el machismo a nivel laboral y la idea de que para la cocina solo los chefs deben ser hombres, y decirles ‘yo puedo’. Hoy mis proyectos benefician sobre todo a las personas que están en la condición que yo viví”.
Al hablar de estereotipos que ha enfrentado por ser mujer, por sus raíces y que limitan el conseguir sus metas, Claudia Ruiz Santíz señaló, “tenemos dos ojos, dos manos, la misma fisonomía, tenemos la misma capacidad que los demás, que hable mi trabajo y no mi boca. Hay que trabajar en uno mismo, concientizarnos y aceptar que tenemos derecho a nuestras propias vidas, así como tenemos derecho a soñar y alcanzar nuestras metas. Y al público presente les manifestó: hoy tengo proyectos en lo individual, y si sale del corazón estoy segura que, aunque haya obstáculos, lograremos llegar a la meta”.
En su participación Lourdes Mendoza señaló: “El enemigo no es el hombre, el enemigo es la violencia (…), hoy, aunque haya una ley paritaria en los congresos a las mujeres todavía nos deben por ello siempre debemos dar la mano a la mujer de junto, a la mujer de adelante y a la que viene detrás”.
Pola Salmun, señaló: “para algunas nos faltó tiempo para tomar nuestras propias decisiones, sin duda considero que nos hace falta esa formación, sobre todo del proyecto de vida personal y saber compartirlo con la vida familiar, por ello es vital contar con uno desde la juventud a fin de ir trabajando en él”. Indicó: “para mí, los prejuicios y estereotipos son una flojera mental. Si vas a ser líder de algo debes ser humano y saber que tratas con seres humanos, darle oportunidades a las personas, por ello hay que luchar contra esa visión que limita”.
María Ariza indicó: “en lo personal, tuve a mi abuelo y a mi papá como mentores, así como grandes jefes, de igual forma el impulso de toda mi familia, quienes me apoyaron desde niña, con mucha disciplina y valentía, me dieron una formación. Nosotros somos muy privilegiados, por vivir en la Ciudad de México y su área conurbada. Las aquí presentes somos beneficiadas de la mayor parte de las facilidades, que nos permiten tener una carrera universitaria, por ello, hoy que vivimos en un proyecto de transición, esto nos compromete a todas las mujeres, debemos concientizarnos de que sí podemos, de que somos responsables de regresar a nuestra comunidad y a nuestro país, lo que nos ha brindado”.
Al hablar de estereotipos señaló: “En el ámbito empresarial hay estereotipos, consejos de administración liderados por hombres, asimismo, mujeres que no pueden ocupar los consejos de administración, ¿cómo lo hemos sorteado? Trabajando mucho, creando confianza de nuestro profesionalismo. En el ámbito personal considero que las mujeres que nos dedicamos al ámbito profesional, que somos mamás, que estamos parcialmente de tiempo en casa, somos más organizadas en la programación de nuestras actividades. Buscamos calidad, yo tengo mis apoyos, sobre todo mi familia y tengo que trabajar mucho para llegar a los cargos que he desempeñado”.
En la mesa de diálogo, Ser alumni, ser madre y ser directora, se habló de cómo dignificar las labores del cuidado, se exploró cómo la educación, la maternidad y el liderazgo profesional se entrelazan en la vida de las mujeres que persiguen sus sueños y aspiraciones. Participaron en ella Andrea Amozurrutia y Luisa Suárez, moderadas por el Rector Santiago García Álvarez, en este panel, se exploraron no solo los desafíos, sino también las satisfacciones que conlleva la integración de estos roles vitales.
Santiago García las invitó a comentar sobre las siguientes interrogantes: Tomando en cuenta que son madres, ¿qué ha sido lo más difícil de armonizar entre tu vida laboral, tu maternidad y su vida personal?, ¿Qué condiciones consideras que debe de tener el entorno laboral para propiciar que quienes quieran ser madre puedan serlo?, ¿Cuál consideras que debería de ser el papel de los hombres para apoyar el liderazgo de las mujeres?, ¿Cómo propiciar la sororidad entre las mujeres?
Al respecto, Luisa Suárez manifestó: “En mi opinión estamos a años luz de cambiar el sistema. Necesitas cambiar el paradigma y contar con un sistema que nos permita tener una estancia para nuestros hijos mientras trabajamos. Aunque en los últimos años sí hay un avance. Está siendo muy difícil ser madre y ser directora, pues falta apoyo por lo que considero que el éxito en ello es lograr el balance, es vivir una vida integral, que no se pierda el apoyo del hombre a la mujer, que no se pierda el caballerismo y sobre todo, no se pierda el apoyo entre las mujeres”.
Andrea Amozurrutia manifestó: “Para mí el éxito se enfoca en disfrutar el momento presente. Me siento privilegiada de poder disfrutar cada momento de mi vida”. Igualmente agregó: “hoy día el movimiento del feminismo ya no solo es de mujeres y apoyo entre ellas, los hombres también tienen una gran responsabilidad y deben trabajar para cambiar la cultura”.
En la mesa de diálogo Desarrollo Integral: el rol del autocuidado, la gestión del tiempo y liderazgo femenino, moderada por Catalina Echevarría, participaron Romina Contreras, Azucena Álvarez y Maricruz Arruabarena. Aquí se plantearon las siguientes interrogantes: ¿Cuáles son algunas prácticas específicas de autocuidado que han encontrado efectivas en su vida cotidiana y que consideran beneficiosas para otras mujeres en roles de liderazgo?; desde una perspectiva más amplia, ¿cómo creen que la sociedad mexicana puede avanzar para fomentar la igualdad de género en todos los niveles, incluyendo el liderazgo empresarial, político y social?, ¿qué cambios estructurales consideran necesarios?, ¿cómo se pueden establecer liderazgos femeninos en entornos donde no se promueve dicha práctica?, ¿creen que una mujer líder tiene que sacrificar algún ámbito en su vida para alcanzar el éxito profesional?, ¿cómo logran equilibrar el autocuidado con las demandas del liderazgo y la administración del tiempo en sus vidas?, ¿cuáles estrategias emplean para prevenir el agotamiento y mantener un equilibrio saludable?
Con relación al autocuidado la gestión del tiempo y liderazgo, Romina Contreras señaló: “Hay que respetar las horas de sueño, es la clave para rendir en nuestro día a día, hay que hacer ejercicio, hay que ser disciplinados con nuestro tiempo”.
A los presentes les comentó que “estudiar en la Universidad Panamericana les abrirá a los muchas puertas en el futuro, además de fomentar el desarrollo integral”. Considero que “el trabajo no es un sacrificio, es una pasión, más allá de ser sacrificios son oportunidades y aquí para lograr nuestros objetivos, no tienes que hacer sacrificios, tienes que hacer decisiones, sobre todo asertivas y para eso hay que trabajar en ello”.
Por su parte, Maricruz Arrubarena consideró que “el liderazgo femenino está más presente cada día en nuestras empresas y el impedimento más grande para el crecimiento profesional de una mujer, es otra mujer. Por ello hay que concientizarnos y ser solidarias, hay que aprender a decir que no y a poner límites y a dedicarle su espacio a cada ámbito de vida que tenemos”.
En su momento Azucena Álvarez manifestó: “Siendo mujeres tenemos un lugar porque hacemos las cosas bien ya que más que administrar mi tiempo, hago ejercicio, me capacito, administro mi energía para saber qué me suma y qué me resta, pues el fracaso es simplemente aprendizaje”.
Marinela Servitje y Cecilia Canal abordaron un pilar fundamental en el desarrollo de toda sociedad: la educación, ya que “ésta, no solo abre puertas a nuevas oportunidades, sino que también es crucial en la conformación de líderes capaces, conscientes y comprometidos con el cambio positivo en nuestras comunidades”.
Coincidieron en que “la educación es la herramienta más importante para ser autónomo y alcanzar logros y de lo apasionante y maravilloso que es trabajar en la educación y por la educación desde diferentes trincheras”. También hablaron sobre la importancia de ésta y su relación con el respeto, “la cual debe empezar desde la casa y reafirmarse en las escuelas ello con la finalidad de ser equitativos, justos y terminar así con los estereotipos”.
En su mensaje final, Rafael Guerra Ocampo, presidente de la Sociedad de alumnos de Business & Management, agradeció a los asistentes, a las panelistas, a la academia y a las autoridades universitarias, así como a sus compañeros por el apoyo en la organización del congreso y comentó: “Amigo, compañero o conocido, gracias por asistir hoy. No me gustaría que te fueras de este congreso sin invitarte a que compartas el conocimiento que adquiriste y te compartieron hoy; porque recuerda, el conocimiento, nos hace responsables. No hay excusas para no fomentar la equidad en todos los ámbitos de nuestras vidas”.
“Hombre, te invito a ser aliado. El feminismo no está en contra de nosotros, está en contra de la ignorancia y el miedo al cambio. No tengas miedo de romper tantos techos de cristal como encuentres, porque cuando se unen fuerzas (de hombre y mujer) resulta ser mucho más fácil de lo que parece (…), la idea fue transmitir un mensaje de cambio y trascendencia, mensaje sobre todo para los hombres”, finalizó.
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