La conducta parental es el resultado de una compleja combinación de biología, aprendizaje y cultura. En el cerebro, los efectos de los genes, las hormonas y los constructos sociales se entrelazan de manera intrincada. ¿Qué implica realmente ser una buena madre o un buen padre? ¿Acaso vivimos en una sociedad que idealiza el comportamiento parental?
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