Perder el trabajo no es el problema. Es cómo lo enfrentas. Esas son las palabras que la esposa de una de las víctimas de Man-su grita cuando nuestro héroe cruza una línea de la que no podrá regresar.
Man-su (Lee Byung-hun) es sorpresivamente despedido de su trabajo en una empresa de papel y lanzado al brutal mercado laboral. Tras meses sin obtener empleo, está desesperado y sus recursos comienzan a agotarse. La competencia es tal que Man-su toma una decisión radical: comenzar a eliminar a los otros candidatos.
En su película más humorística hasta la fecha, Park Chan-wook crea una antifantasía masculina, la peor pesadilla de cualquier padre de familia que busca proveer a los suyos. Cuando está a punto de perderlo todo, la única opción de Man-su es acabar con las personas que pueden ocupar el puesto para el que se está entrevistando.
Pero no se trata de un profesional, sino de un tipo desesperado que hará lo que sea por mantenerse a flote. Literalmente.
Con su vida perfecta, habiendo comprado la casa en la que creció, con una comprensiva y guapa esposa, dos hijos increíbles y dos perros perfectos, Man-su tiene mucho que perder. Y Park Chan-wook es el director perfecto para colocarnos en la mente de un hombre desesperado pero con una motivación inquebrantable.
Con la estética y estilo que hizo de su más reciente Decision To Leave una obra maestra de tensión, Park Chan-wook ahora lo utiliza como recurso para mostrarnos exactamente lo que hay en juego.
El manejo del humor es impecable y Park Chan-wook lo utiliza para hacer un comentario sobre la fragilidad masculina y el capitalismo empedernido, que a veces son el mismo monstruo. Y del que es imposible escapar.
Pocos directores tienen la maestría del realizador coreano, pero aquí, en La única opción, pone todos sus recursos para entregar una de las mejores películas del año.

Salvador Medina
- Salvador Medina
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