Dos investigadores veracruzanos cruzaron fronteras –literal y académicamente– para colocar a la Universidad Veracruzana (UV) en el radar de la ciencia internacional. Se trata de Alejandro León y Varsovia Hernández, académicos del Centro de Investigaciones Biomédicas (CIB) de la casa de estudios, quienes fueron invitados como conferencistas plenarios en la Annual Conference of the Society for Quantitative Analysis of Behavior (SQAB) 2025, uno de los encuentros más relevantes a nivel mundial en el análisis cuantitativo de la conducta, celebrado el 22 y 23 de mayo en Washington, DC.
Presentaron en la Unión Americana la ponencia titulada “The spatial dimension in behavior analysis: Harnessing tracking systems and computational methods for new insights”, con la que plantean un enfoque innovador que conjuga tecnología de punta y análisis conductual con un nivel de precisión pocas veces visto. Su propuesta combina sistemas de seguimiento espacial con herramientas computacionales como machine learning, visión por computadora y deep learning para estudiar el comportamiento animal no sólo en su manifestación temporal, sino también en su organización espacial.
Más allá del estímulo-respuesta
La aproximación que defienden León y Hernández representa un viraje metodológico que permite entender cómo ocurre una conducta en el espacio, y no sólo cuándo. Esta perspectiva, al abrir nuevas dimensiones de análisis, ofrece implicaciones directas para la psicología, la neurociencia, la farmacología y otras áreas de la biomedicina. En un campo donde los paradigmas tradicionales aún dominan, esta mirada espacial y computacional se perfila como una línea de frontera.
La investigación forma parte del trabajo que ambos académicos realizan en el Laboratorio de Psicología Comparada y Análisis Espacial de la Conducta (LabPsiCom), un espacio adscrito al CIB-UV que también cuenta con la participación activa de estudiantes de posgrado y la colaboración con docentes de la Facultad de Matemáticas de la UV.
En dicho laboratorio, se han desarrollado métodos pioneros para el análisis continuo del comportamiento, dando pie a hallazgos que ya comienzan a generar interés en círculos científicos fuera del país. La presencia veracruzana en la SQAB no pasó desapercibida: figuras clave del análisis conductual comentaron favorablemente la ponencia, destacando su capacidad para enriquecer los modelos teóricos actuales y abrir puertas hacia nuevas metodologías.
Veracruz piensa en código</B
Lejos de ser un esfuerzo aislado, el LabPsiCom encarna una visión científica ambiciosa: comprender la conducta desde un enfoque integral que incorpore tecnología, teoría y ética investigativa. Y lo hace desde un lugar poco común en este tipo de desarrollos: el sur de México. Con una comunidad científica generalmente centralizada, este tipo de avances reafirman la capacidad de las universidades estatales para incidir en la agenda global del conocimiento.
Además, la participación en la SQAB 2025 –donde confluyeron especialistas de diversas nacionalidades y campos– no solo otorgó visibilidad internacional al grupo, sino que posicionó a la Universidad Veracruzana como un nodo activo en el diálogo científico contemporáneo.
Como parte del impacto de su intervención, las ponencias del evento serán recopiladas en un número especial de la revista Perspectives on Behavior Science, publicación oficial de la Association for Behavior Analysis International, lo que asegura una difusión aún más amplia del trabajo desarrollado en Xalapa.
Los protagonistas
Alejandro León y Varsovia Hernández no son nuevos en el campo. Coordinan el LabPsiCom, desde donde impulsan investigaciones sobre dinámicas conductuales, análisis espaciotemporal y modelación computacional del comportamiento. Su labor también incluye la formación de nuevas generaciones de científicos, en colaboración con estudiantes de diversos posgrados de la UV y académicos con perfiles matemáticos y computacionales.
En tiempos donde la ciencia parece competir por atención en medio de bulos y ruido digital, el trabajo de este equipo apuesta por algo distinto: rigor, colaboración interdisciplinaria y compromiso con una ciencia que, sin perder profundidad, no olvida su vocación pública.