Con entonces apenas un documental en su haber, el realizador judío-norteamericano Yaron Zilberman nos entrega con su primer largometraje dramático A Late Quartet (Estados Unidos, 2012) una obra sólida y rigurosa, que bien hubiera podido haber sido firmada por un experimentado y célebre director. Prematura obra maestra de un creador con enormes cualidades, y si bien ha hecho muy poco de entonces a la fecha, se valió aquí de la que ha confesado es otra de sus grandes pasiones, la música, para urdir una auténtica partitura fílmica que seduce por la severidad humana de los asuntos tratados y la manera francamente poética de hacerlo, por la forma en la que el arte de Euterpe acompaña un entreverado vendaval de crisis existenciales y pasiones a flor de piel.
Únete ahora







