Las actividades académicas representan una etapa clave en las y los jóvenes, así como para sus familias, aunado a la organización, el acompañamiento y la comunicación efectiva que son elementos fundamentales para favorecer un regreso a clases exitoso y un adecuado rendimiento escolar, manifestó el profesor investigador de la Facultad de Psicología de la UADY, Elías Góngora Coronado.
En entrevista, destacó que el apoyo familiar es un factor determinante en el proceso educativo, por lo que brindó algunas recomendaciones para acompañar de manera óptima a hijas e hijos en el cumplimiento de sus tareas.
Mencionó que se deben establecer rutinas claras, definir horarios fijos para realizar tareas, estudiar y descansar ayuda a generar hábitos positivos, crear un espacio adecuado de estudio, un lugar ordenado, bien iluminado y libre de distracciones favorece la concentración.
También acompañar sin sustituir, es importante dijo, orientar y resolver dudas, pero permitiendo que los estudiantes desarrollen autonomía y responsabilidad.
“Es importante reconocer su esfuerzo, valorar su trabajo pues la constancia refuerza la motivación y la confianza”, apuntó.
Asimismo, Góngora Coronado indicó que es necesario mantener comunicación con la escuela, estar atentos a indicaciones del profesorado y al avance académico de cada uno de ellos, ya que esto permite detectar áreas de mejora a tiempo.
Por otra parte, respecto a la transición educativa: de secundaria a preparatoria y de preparatoria a universidad, comentó que el cambio de nivel educativo implica ajustes académicos, emocionales y sociales.
“Para muchos jóvenes, estas transiciones pueden generar incertidumbre, por lo que el acompañamiento oportuno resulta esencial”, agregó.
Entre las recomendaciones para facilitar el proceso de adaptación enumeró algunas, entre ellas: Fomentar la organización y la autogestión. En niveles superiores se incrementa la carga académica y la responsabilidad personal; promover habilidades socioemocionales: la comunicación, el manejo del estrés y la toma de decisiones son claves para una adaptación positiva.
Además, motivar la participación activa: integrarse a actividades académicas, culturales o deportivas fortalece el sentido de pertenencia, impulsar hábitos saludables: Un equilibrio entre estudio, descanso y actividades recreativas favorece un mejor desempeño.
“El retorno a clases y las transiciones escolares representan oportunidades para fortalecer el desarrollo integral de las y los estudiantes, el trabajo conjunto entre familia, escuela y comunidad contribuye a que niñas, niños y jóvenes enfrenten estos retos con mayor seguridad, motivación y compromiso”, concluyó.