Sugerencia no solicitada a UNAM e IPN, inconformidad en la UV y lo más relevante del panorama educativo actual
Sugerencias incómodas. Lo que viene en la educación superior del país implica grandes cambios que tocará a las autoridades universitarias decidir y asimilar. Si bien se ha dado por hecho la eliminación del examen de ingreso a bachillerato coordinado por la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS), ahora viene la recomendación de parte del nuevo gobierno para que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) cambien su método de ingreso al bachillerato. Como dicen por ahí, sugerencia no pedida entraña una postura que cada vez será más velada. Sin imposiciones, dicen, pero con la petición abierta para que cada egresado de secundaria ingrese a la opción de su preferencia.
Futuro incierto. Desde ahora se vislumbra la reacción a este llamado. No habrá pronunciamientos más allá de confrontaciones o discusiones. Porque no van a poner en riesgo la viabilidad de las instituciones mencionadas, lo que las podría colocar, a corto plazo, como las responsables de que estos cambios no sucedan, como ocurre, con las reservas del caso, en la discusión de la reforma judicial. No asumirán los riesgos de ser ellas, ante la opinión pública, las que se nieguen a un cambio en el método de ingreso que beneficie al pueblo, como aduce la lógica oficial. Seguro van a optar por el sano distanciamiento, y si el tema sigue siendo recurrente, dirán que analizarán con detenimiento la sugerencia, hasta que ésta cobre mayor fuerza.
A esperar respuesta. Será importante ver, más adelante, si estas instituciones, sobre todo la UNAM, en función de su autonomía, deciden no hacer ningún cambio a su método de ingreso. Si el discurso oficial comienza a fortalecerse en esa dirección, seguro habrá un costo social que asumir. Porque en esta dinámica a la que nos han acostumbrado en estos casi seis años, tiende a colocar a una de las partes como la responsable de no acatar los cambios que se dictan desde el entorno oficial. Y en medio de todo, vendrán las dudas. ¿Son las sugerencias amenazadas veladas contra la autonomía universitaria? ¿Es la autonomía universitaria una piedra en el zapato para el modelo educativo que viene?
Inconformidad latente. En la Universidad Veracruzana (UV), los cambios en el reglamento de posgrado de la institución han causado gran controversia y malestar entre la comunidad estudiantil y académica. Acusan que es una violación directa a sus derechos como alumnos porque hubo omisiones y no se discutieron suficiente los cambios. Argumentan que los estudiantes de licenciatura ya no podrán cursar estudios de especialización porque la nueva reglamentación no los contempla. Y aunque ya lo hicieron saber a las autoridades, estas no han dado marcha atrás en un movimiento que impacta directamente a los posgrados de Psicología Aplicada, Ciencias Biomédicas y el de Investigaciones Cerebrales.
Sin solución. La inconformidad es tal, que un grupo de investigadores y afectados por estas medidas exigen la destitución del Director General de Estudios de Posgrado de la UV, Edgar Javier González Gaudiano, quien no ha querido recular. Sabe que los doctorados directos fueron avalados por el Consejo General de la UV desde hace varias décadas, y ahora fueron borrados sin el consentimiento ni una planeación adecuada. La postura de la comunidad universitaria ya hizo eco y figuras altamente reconocidas en la UV, como Jorge Manzo Denes, del Instituto de Investigaciones Cerebrales, han comenzado a tomar fuerza ante la actitud arbitraria de las autoridades.
Impulsar acuerdo. Ahora que representantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y del gobierno del estado acudieron a la Secretaría de Gobernación para buscar una salida al conflicto en torno a la autonomía universitaria, la Asociación Nacional de Universidades e instituciones de Educación Superior (Anuies) hizo un llamado respetuoso a los tres poderes del gobierno local a encontrar un acuerdo. Asimismo, reiteró que la autonomía universitaria debe ser preservada con estricto apego a la ley. Confió en que este acercamiento abra la puerta al diálogo y ponga fin a un embrollo que lleva meses. Por eso pide a ambas partes poner por encima de cualquier interés el bien de la comunidad universitaria.
Adelantan tiempos. En la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), la sucesión camina antes de lo esperado. Aunque la convocatoria no se ha publicado, como lo marcan los tiempos a mediados de octubre, varios aspirantes comenzaron a medir fuerzas y hacen campaña abierta en las instalaciones de esta casa de estudios. Uno de los más avanzados, y que suena con mucha fuerza para ocupar la rectoría, es Julio Gerardo Lozoya Vélez, actual secretario general. Más abajo vienen otros directores de facultades, como José Ramón Duarte Carranza y Rafael Mier Cisneros. El rector Rubén Solís Ríos sabe que hasta ahora no hay complicaciones que puedan poner en riesgo la sucesión y él deje el cargo el 14 de diciembre.

Carlos Reyes
- Carlos Reyes
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