En el marco de la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, vigente en cuatro recintos de Madrid, en España, este 4 de noviembre de 2025 se dio a conocer el libro La Reina Roja, de la escritora y periodista cultural Adriana Malvido, en el que relata el hallazgo de la tumba de esta mujer maya de la elite de Palenque, resultado de la investigación arqueológica, la narración histórica y reflexiones culturales para reconstruir la vida de este personaje.
La presentación editorial se realizó en la Casa de México en España, donde está el primer núcleo temático de la exhibición, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La autora relató su experiencia como testigo directo del hallazgo, al lado de los arqueólogos Arnoldo González Cruz y Fanny López Jiménez, la madrugada del 1 de junio de 1994.
En las páginas del libro, dijo, continúa el diálogo con Tz’ aka ab’ Ajaw, mejor conocida como la Reina Roja, que en los últimos años ha revelado nuevas imágenes e información sobre su vida, la de los mayas y la de las mujeres de su tiempo, cuyo papel en las clases gobernantes, la nobleza, la religión y la cosmogonía de Palenque fue mucho más importante de lo que se creía.
Detalló que en esta edición hay datos como la evidencia de que este personaje era, por lo menos, bilingüe, tal y como lo demostraron investigadores como Vera Tiesler y Erik Velázquez. “Saben las lenguas que hablaba por la forma en que se deformó el cráneo, que era propia de cierto lugar”, comentó.
En el libro, Malvido también da cuenta del desarrollo de la epigrafía y su transición del glifo a las fechas, los nombres e, incluso, los estilos literarios y la gramática de Palenque, lo que ha permitido conocer otros nombres dados a la Reina Roja.
“Gracias a la revolución de la epigrafía en las últimas dos décadas, sus nombres se han multiplicado: Señora Reina de Linaje, Señora Reina de las Generaciones, Reina de Muchas Generaciones, Reina de Innumerables Linajes. Esto habla de su poder en vida, pero también, después de su muerte y desde el plano celeste, porque junto con Pakal, sigue siendo venerada por los palencanos”, declaró.
Añadió que además de contar la historia de Tz’ aka ab’ Ajaw, el volumen retrata cómo cambió la vida de las y los arqueólogos que participaron en el descubrimiento, cuyo trabajo calificó como admirable, ya que casi siempre se habla del hallazgo y poco del trabajo minucioso hecho con cincel y bisturí.