La inteligencia artificial pone en peligro el futuro de los creativos de todo el mundo, y también representa una importante amenaza al medio ambiente
Carlos Monsivais dijo que las humanidades iban a ser desplazadas, no por la tecnología, sino por el culto que se le rinde. Su predicción se ha vuelto cierta. A ello, podemos agregar que el culto a las utilidades es lo que va a destruir el mundo.
Hace poco más de un año, se presentó con bombo y platillo ChatGPT, el chatbot de OpenAI que sorprendió al mundo. Su inteligencia artificial sacudió a Silicon Valley y sus dueños dieron un golpe en la mesa que fue seguido por la industria de la tecnología. Unos meses después, como ha sucedido con todas las tendencias tecnológicas que han prometido cambiar el mundo, el panorama de la inteligencia artificial es distinto.
Para tener acceso a este contenido, debes acceder con tu cuenta de membresía Suscripción mensual y Suscripción anual
Únete ahora
Únete ahora
¿Ya eres miembro? Accede aquí