La agrupación de la Unidad Azcapotzalco se presentó en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo
La Compañía de Danza Folklórica de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) participó en el 23 Encuentro de Nueva Danza y Nueva Música con un programa ofrendado a la Guelaguetza, una de las tradiciones con más popularidad en el estado de Oaxaca, sumándose al homenaje póstumo a los maestros Bernardo Benítez y Maru Acuña.
El Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque fue el escenario donde 45 personas –integrantes del profesorado, el alumnado y personal administrativo de la agrupación– brindaron La tierra donde nací y Pasiones desbordadas de regiones adoradas, con coreografía, dirección y montaje de Violeta Chávez Valencia.
La presentación comenzó con Tiliches, una interpretación del carnaval de Putleco en la que danzantes ataviados con coloridos trajes de retazos de tela y mimbre colmaron de júbilo el auditorio al ritmo de La iguana. Un mosaico de piezas oaxaqueñas propias de la celebración –sones y chilenas de Pinotepa Nacional, o la Flor de Piña, de San Juan Bautista Tuxtepec– deleitó a los asistentes, que pudieron apreciar indumentaria, canastas, faroles y marmotas elaborados por el propio elenco.
La Compañía –encabezada por Chávez Valencia– ha actuado en la Sala Miguel Covarrubias; el Teatro Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México; el Lunario del Auditorio Nacional; el Teatro Esperanza Iris, y el Zócalo de la Ciudad de México, entre otros, además de sumar a su trayectoria dos giras internacionales: en República Checa, en 2017, y en Bélgica, en 2019, mientras se prepara para emprender una tercera por Rusia.
La identidad, la tradición y la historia delimitan el perfil del género folclórico, como componentes del patrimonio cultural y manifestación organizada que brota del ser humano para plasmar necesidades de expresión, comunicación y lenguaje; todo esto desemboca en una proyección corpórea musical de acciones, sensaciones y emociones, que interactúan y dan cuerpo al arte popular mexicano, expuso Chávez Valencia en entrevista.
En el Encuentro intervinieron también Danza para Grupos con Habilidades Mixtas; Danza Bayadere, conformado por niñas de entre seis y diez años, así como bailarinas de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, que interpretaron Tangos de Cádiz, Triana y Granada, dirigidas por Olinka Trueba.
La jornada artística estuvo dedicada al bailarín, coreógrafo, maestro y director Benítez, un pilar de la representación local que en 2022 recibió el Premio Nacional de Danza Contemporánea José Limón, en reconocimiento a su trayectoria. Durante 13 años formó parte de los ballets Independiente y Teatro del Espacio, y fundó el Ballet Danza Estudio y el Gato Danza Contemporánea, con lo que se forjó una línea caracterizada por la innovación y la provocación, al abandonar los lenguajes aprendidos y aventurarse a abrir caminos nuevos.
La segunda homenajeada de la noche fue la doctora Acuña, promotora de la salud que cobijó física y emocionalmente a tantas generaciones de jóvenes bailarines, quienes la recordarán como una sanadora, pues con su labor enfatizó que cuerpo, medicina y danza pueden bailar juntos.
- Redacción Campus
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