Tras años dirigiendo exitosas series en Hollywood como Transparent, Big Little Lies y I Love Dick, parece haber llegado el lado más comercial de la directora Andrea Arnold.
En Bird, Arnold regresa al mundo que conoce de la clase trabajadora inglesa. Bailey (Nykiya Adams) es una joven de 12 años viviendo con su padre y hermano en un edificio prácticamente abandonado. Su padre Bug (Barry Keoghan), un inmaduro y pretencioso buen para nada, le tiene una noticia: se casará con su nueva novia.
Si Bailey ya se encontraba en medio de una crisis de identidad, esto la lanza en una espiral. Y no es porque su relación con Bug sea particularmente cercana, sino que es prácticamente una adulta independiente con todos los problemas que conlleva su naciente adolescencia.
Bailey quiere pertenecer, unirse a la banda de su hermano Hunter (Jason Buda) pero él, el mayor de 5 hermanos, intenta protegerla lo mejor que puede. Al mismo tiempo, ella lidia con el rechazo de su madre Peyton (Jasmine Jobson), quien cuida a sus tres hermanos más pequeños.
En la noche en que recibe la noticia del próximo matrimonio, Bailey duerme fuera de casa y se encuentra con un enigmático personaje: Bird (Franz Rogowski) regresó al barrio a buscar a su familia, buscando cualquier rastro que pudieron haber dejado. Aunque primero huye de él, la curiosidad le provoca indagar qué hay detrás de su presencia y decide ayudarlo.
Ambos se embarcan en un viaje hacia sus orígenes, encontrando fuerza en el otro para salir adelante y confrontando obstáculos que, de otra forma, parecerían infranqueables.
Aunque Bird juega mucho con los sentimentalismos, se excede en sus metáforas visuales, al grado de hacerlas demasiado obvias y cursis, y lleva los simbolismos al extremo, lo hace con maestría y solidez narrativa.
Arnold es experta en hablar de identidad femenina, de descubrimiento. Se trata de una cineasta con una sensibilidad intacta y un talento nato para retratar la crudeza de la realidad, dejando espacio para la esperanza y el amor.
Con un soundtrack épico, una fotografía intimista y actuaciones soberbias, Bird es una obra redonda y única, de esas que recuerdan que el cine todavía puede sorprender a más de uno.

Salvador Medina
- Salvador Medina
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