En respuesta a la publicación de una nueva ley orgánica para la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), el actual encargado de la rectoría, Candelario Ortiz Bueno, determinó una suspensión de actividades a partir del lunes 7 de octubre. Ese día, una comitiva de autoridades de la UAS, encabezada por Ortiz Bueno, se trasladó a la Ciudad de México con el propósito de solicitar a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, su intervención para evitar la violación de la autonomía de esa casa de estudios, con motivo de la promulgación de una ley orgánica que no acató los requisitos que, para ese efecto, están incluidos en la Ley General de Educación Superior (LGES) promulgada en 2019.
Para tener acceso a este contenido, debes acceder con tu cuenta de membresía Suscripción mensual y Suscripción anual
Únete ahora
Únete ahora
¿Ya eres miembro? Accede aquí