Aunque las leyes estadunidenses pretenden no discriminar a las personas, terminarán afectando gravemente a las minorías
En otra victoria decisiva para el movimiento conservador, la Suprema Corte de Estados Unidos ha puesto fin a las preferencias raciales en los procesos de admisión universitarios. El pasado 29 de junio, la Corte dictaminó en contra de las universidades de Harvard y Carolina del Norte (UNC), argumentando que sus procesos de selección, que buscan ampliar el acceso para minorías raciales marginadas, son discriminatorios hacia otras razas.
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