Programa Sectorial de Educación: Fundamentos / I

El documento alude a las causas que causan inequidad educativa y a cómo se pretende combatirlas

Finalmente, el pasado 6 de julio se publicó el PSE 2020-2024. Debió haberse hecho desde enero, tal como lo prescribe la Ley de Planeación (art. 30), pero su retraso está en consonancia con lo sucedido en la casi totalidad de dependencias y entidades del sector público. Como ya se ha expuesto antes (Campus 836-38 y 847), estimo que el retraso obedece, como causa principal, a que el Plan Nacional de Desarrollo no cumplió con las bases mínimas a que “se sujetarán obligatoriamente los programas de la Administración Pública Federal”, como lo ordena el artículo 26 de la Constitución.

Al margen de lo anterior, el PSE invoca como su fundamento, precisamente, tanto la Constitución, la Ley de Planeación y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Además, el Programa desenvuelve los principales aspectos contenidos en la reforma al Artículo 3º  y las tres leyes que de ahí se desprendieron, promulgadas el año pasado: las generales de Educación y del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, así como la Reglamentaria del Artículo Tercero en materia de Mejora Continua de la Educación (la que, entre otras cosas, creó la Comisión que reemplazó al Instituto Nacional de Evaluación Educativa).

Antes de entrar al examen de la realidad educativa y las acciones que deben emprenderse, el PSE alude a los tres grandes problemas nacionales que condicionan cualquier acción en ese terreno: a) la corrupción, como un “lastre histórico para el desarrollo del país”; b) las desigualdades regionales, sociales y económicas, “que han dejado a millones de mexicanos al margen del bienestar durante muchas décadas”; c) el tejido social del país que está roto, mismo que es producto de la conjunción de los dos problemas anteriores.

Dichos problemas tienen expresiones concretas en el sector educativo del país. Por lo que toca a corrupción, el PSE identifica, entre otros a: a) escuelas ficticias; b) diplomas falsos, carencia de manuales escolares; d) discrecionalidad en el otorgamiento de becas; e) venta de plazas magisteriales; f) irregularidades en el ejercicio del gasto público; g) licitaciones de bienes y servicios  a modo.

En lo que corresponde a las desigualdades, se afirma que “el crecimiento económico en México ha beneficiado sólo a unos cuantos, y la mala calidad de la educación coadyuva a ello”. Esto se manifiesta de manera específica en: a) niños y jóvenes sin escolarizar; b) bajos logros  en aprendizaje; c) el abandono del sistema escolar por “millones de mexicanos y mexicanas que llegan a una edad adulta sin contar con las habilidades básicas para la vida y el trabajo”.

Por lo que se refiere al tejido social roto, esa realidad se expresa en “los alarmantes índices de corrupción, impunidad, violencia y pobreza, originadas, en parte, por las políticas inequitativas del pasado que resultaron en un desequilibrio en la repartición de la riqueza nacional”.

De ahí que para dichos problemas, el PSE enuncie, desde las páginas iniciales, las principales soluciones que luego se explican con mayor detalle en el documento. Entre aquellas: La Nueva Escuela Mexicana, como una  transformación en el diseño y operación de la educación básica del país; b) los diferentes programas de becas estudiantiles (Jóvenes Escribiendo el Futuro, Elisa Acuña, la Escuela es Nuestra, Educación Básica para el Bienestar, Universal para  Educación Media Superior); c) las estrategias nacionales de Atención a la Primera Infancia y de Educación Inclusiva; d) el programa la Escuela es Nuestra; e) Además, se hace hincapié en dos programas incluidos en el propio PND, como es el caso de Jóvenes Escribiendo el Futuro y el correspondiente a Universidades para el Bienestar Benito Juárez.

En función de lo anterior, el PSE define seis objetivos prioritarios: a) Educación para todas y todos; b) Educación de excelencia para aprendizajes significativos; c) Maestras y maestros como agentes de la transformación educativa; d) Entornos educativos dignos; e) Deporte ; f) Rectoría del Estado. En cada uno de ellos se hace la identificación sucinta de los problemas ahí contenidos, así como se enuncian las “acciones precisas que será necesario emprender”. Luego, se desmenuza cada uno de los objetivos en términos de número y proporciones de los problemas ahí contenidos, al igual que se mencionan las soluciones que se instrumentarían.

Carlos Pallán
Ex secretario general ejecutivo de la Anuies | capafi2@ hotmail.com | + posts
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