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Salvador Medina

Salvador Medina

Director Editorial de Campus Milenio

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- Compromiso. Para Munda Magill, la educación superior está profundamente ligada al desarrollo de México.

Los cambios que habrá en la educación son medidas que ya deberían existir: Francesca Munda Magill

Voces de la educación: Entrevista con la directora de la Facultad de Educación de la Universidad Anáhuac México

El contexto actual presenta una oportunidad para replantear cómo se hacen las cosas en las universidades pero también es un momento de urgencia para seguir avanzando en cosas que eran necesarias.

Los cambios que habrán en los modelos de aprendizaje son los cambios que ya tenían que existir, ya tenían que darse. Se está dando el paso pero tenías que haberlo dado antes hasta cierto punto. Debemos formar gente exitosa, que sepa navegar en un mundo cambiante, que sepa aprender a desaprender y reaprender.

Así lo expresa en entrevista para Campus la directora de la Facultad de Educación de la Universidad Anáhuac México, Francesca Munda Magill. Al reflexionar en torno al tema de la actual crisis global y lo que esto ha significado para las instituciones educativas, Francesca Munda comenta que la educación superior, estando ligado casi de manera directa a nuestro proyecto de desarrollo nacional es importante mencionar que desde antes de la crisis ya existían muchas restricciones y muchas carencias a las que nos enfrentábamos.

Lo que pasó es que se puso como una lupa o se pusieron en evidencia todo lo que ya de por sí había que movilizar, que había que cambiar en muchas esferas. La educación no es la excepción, expone.

“Se pusieron en evidencia las desigualdades, la inequidad que existe. Lo que sucedió fue que las personas que viven en una situación de vulnerabilidad, ya sea por la situación socioeconómica o con una discapacidad, son las que quizás no tengan las herramientas para enfrentar esta crisis, o por lo menos la parte educativa”.

De ahí que sea de vital importancia poner particular atención a las poblaciones con discapacidad en momentos como el actual. “Estos tiempos de enseñanza remota nos demuestran muy probablemente que ni siquiera los tuvieran en el radar para darles esa infraestructura que ellos necesitan para atender sus necesidades educativas”.

Algo que sucede siempre que hay una crisis de esta magnitud es que cuando existen demasiado rígidas o tradicionales, es más complicado reaccionar, agrega Francesca. El enfrentarte una crisis implica un nivel de autocrítica, de flexibilidad, de reflexión, de una capacidad que muchas instituciones tuvimos de mirar hacia adentro y replantearte para lo que estás aquí. “

Es el recuestionarse las estructuras y hacer cambios e inversiones que se habían estado postergando y retrasando. En la Anáhuac, al tener una infraestructura tecnológica sólida, con una gran parte de la planta docente ya capacitados en tecnologías activas, concursos que se nos daban de manera obligatoria, esto hace que el tiempo de reacción sea más rápido”.

Los mayores retos que vienen para las instituciones de educación son los mismos que ya existían, sólo que ahora, con la crisis y sus consecuencias económicas y de salud mental, es muy importante que avancemos todavía más rápido para contribuir a sacar adelante nuestro país y a quienes más resienten estas crisis, expone la Maestra en Integración de Personas con Discapacidad por la Universidad de Salamanca.

“Desde la educación superior nuestra responsabilidad es el generar conocimientos, formar profesionales. Esto es muy importante: asegurarnos que quienes se están formando ahora, hacerlo de manera integral, que sean profesionistas competentes, con valores y desarrollar toda la parte de investigación con impacto social fortaleciendo todos los procesos de internacionalización que ahora vemos que son tan importantes y relevantes”.

Los retos pasados, presentes y futuros

Decir que el actual contexto de salud y económico fue un reto para todas las instituciones educativas es obvio. Pero la también Maestra en Responsabilidad Social por la Universidad Anáhuac México reconoce que siempre es un reto la labor del profesor porque se trabaja con personas y por todo lo que significa vivir una situación así y todo lo que representa a nivel emocional.

Ya existía una infraestructura bastante sólida sobre la cuál construir, explica Francesca. El plan de continuidad académica, el plan emergente que surgió en ese momento por parte de la Universidad Anáhuac, fue muy rápido. Estuvo a cargo de la dirección de desarrollo de gestión académica. Con ello se capacitó a profesores en el uso de las nuevas tecnologías.

En segundo lugar, se apoyó a los profesores para no hacer lo mismo que de manera presencial y tener mayor atención del alumno. Al estar la Universidad Anáhuac certificada en la metodología de Aula Invertida, se encontraban en el proceso de certificar a las coordinaciones y docentes para desplegarse y acompañarlos de manera puntual.

“Si tú como docente puedes ser remplazado por un video de YouTube, que te remplacen por un video de YouTube”, fue una de las lecciones que más claro dejan el propósito de la capacitación. Un docente no está ahí para repetir contenido. Tú como docente debes cuestionarte para qué estás ahí, reflexiona Francesca Munda.

Eso, de la mano del nuevo modelo Anáhuac 2025 que dio inicio en agosto, significó un esfuerzo por formar al profesorado en cuestiones técnicas, en metodologías y en contenido.

Es importante ver que desde la Facultad de Educación tenemos una doble responsabilidad, acepta. Si la Anáhuac siempre busca la innovación educativa, desde la facultad nos hemos planteado el reto de ser ejemplo y laboratorio de dicha innovación educativa.

De ahí que todos los proyectos piloto de la institución pasen primer por la facultad y ser así punta de lanza de esa iniciativa, señala Francesca.

“Un cambio muy importante que se generó fue el de paradigma en todos los perfiles de la universidad. Ha sido un aprendizaje desde el punto de vista profesional. Ha sido un aprendizaje que va a dejar huella. Este cambio de formas y alternativas y de mentalidad va a significar que no perdamos de vista que debemos seguir con esa transformación”.

Tenemos que seguir replanteando nuestras metodologías de enseñanza y hacer que ésta sea mucho más activa, mucho más personalizada, más aplicable a lo que necesitan nuestros egresados en su vida laboral y en su vinculación con el mercado laboral. Y, con ello, cerrar esa brecha que existe entre el perfil de egreso a nivel mundial y lo que está demandando la industria, expone la directora  

En este proceso, el papel del educador ha tomado relevancia, reconoce.

“Hoy en día eso se está entendiendo un poco más. A los alumnos ha permitido resaltar la importancia de su carrera y poner en el centro que el pedagogo no es sólo un docente sino también un profesional que está entrenado para atender situaciones como ésta. Son profesionistas que están entrenados para innovar, para formar a otros, para evaluar, para capacitar. El pedagogo como formador de formadores. Es una persona que está ahí cuando se necesita educación, que puede ser de los cero a los cien años”.

Uno de los temas que debe atenderse es el aumento en incidencias de problemas de salud mental. Son jóvenes que se enfrentan a situaciones de ansiedad. Hoy en día, la depresión es la primera causa de discapacidad en el mundo, recordó.

“De nuestra parte, como profesores, debemos atender ciertos aspectos en la vida de nuestros estudiantes. Nuestros programas, nuestros profesores, deben tomar en cuenta al alumno como persona, algo que ya se hace en la Anáhuac. No es una máquina que viene a absorber conocimiento”.

Como ejemplo citó a una maestra de la propia institución que incluyó un botón de pánico en sus sesiones online en caso de que los alumnos se sintieran abrumados o tuvieran temas personales que les impidieron cumplir con los requisitos de clases. “Esas son cosas que deben quedarse siempre, no sólo ahora”.

Quienes atienden la universidad no están ahí para adquirir conocimiento sino también para encontrarse, para conocerse a sí mismos, encontrarse en su vocación y descubrir sus fortalezas y debilidades, explica. “En la Anáhuac hay un componente humano en toda nuestra actividad universitaria y eso también es un elemento muy importante para los profesionistas del futuro”.

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